Desde hace mucho descubrí que no es para tanto eso de la
tristeza, pero ahora he empezado a comprender que todo pasa y hay que ser
pacientes. Todo depende de uno; se puede ver la claridad de la noche o la
oscuridad del día si uno así lo desea, y el destino siempre nos tendrá una
sorpresa preparada al doblar la esquina. Sé que sin prisa y con calma llegaré a
mi objetivo; Exaltaré cada instante y escribiré muchas crónicas para que jamás
nada se escabulla de mis recuerdos. Siempre fui consciente que todo sería así,
pero hoy lo entiendo más, aún después de encender el televisor y escuchar al
elocuente personaje de la sotana, sentenciar:
“Ténganle fé a su amor... El amor todo lo cura,
el amor todo espera; el amor todo lo da". Ahora quizá se que ese
bendito sentimiento nos salvará….
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